miércoles, 29 de octubre de 2025
Chumaría, el joven celador
(Fedemarx Gamboa)
Jesús María, o mejor Chumaría,
Es celador en un vasto solar,
En Santa Ana del Norte, Margarita,
Un camposanto alejado del mar.
Si ves su andar, creerás que es un niño,
Ríspero y ágil, guardián bisoño;
Y si te habla, lo notas convencido
De que principian sus mejores otoños.
Con una sonrisa que esconde una pista,
Asegura al limpiar un sarcófago gris:
"Yo soy un chamo que va a toda prisa,
La edad de mis clientes, ¡no tiene raíz!"
A su lado, un mármol de mil setecientos,
Le parece un vecino recién llegado;
Chumaría presume un espíritu lento,
Que ni aún a mitad de la vida ha llegado.
Y el chiste mayor en su anécdota fina,
Que le cuenta a quienes quieran escuchar:
Es que su trabajo fue una rutina
Que le asignó Bolívar al fundar el lugar.
Confirma el cronista que esto no es quimera,
Que el primer empleo que dio la nación
En la gran Tercera República entera,
Fue para este mozo con tal vocación.
Y así, entre las cruces, palmeras y huesos,
Bajo el recio sol de la Isla, que abrasa,
Chumaría, el joven de tantos regresos,
Es el habitante más nuevo de la casa.
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