Acontecimientos
recientes han puesto nuevamente en el ojo del huracán a Diosdado Cabello, uno
de los principales dirigentes del chavismo.
En esta oportunidad se trata de una denuncia, realizada por un ex-escolta
tanto del fallecido Comandante Chávez como del propio Cabello, que lo vincula a
un importante cartel de narcotráfico, la cual fue lanzada desde medios de comunicación
con orientación de derecha en España, y repetida en EEUU y Venezuela por medios
de comunicación inscritos dentro de la oposición al gobierno venezolano.
Esto lo pone a uno a
pensar en el papel que ha venido jugando Diosdado Cabello dentro de la revolución
desde sus inicios, pero sobre todo después de la desaparición física del
presidente Chávez. Y ¿qué es lo que
realmente se sabe de Diosdado? Por
ejemplo, se sabe que fue uno de los militares comprometidos en las acciones del
4 de febrero de 1992, siendo el que mayor número de integrantes de su propia promoción
logró reclutar para la causa bolivariana de dicha fecha. Se sabe que desde los tiempos de la organización
del movimiento bolivariano dentro de las Fuerzas Armadas se mantuvo como uno de
los más leales colaboradores del Comandante Chávez, incluso hasta después de su
fallecimiento.
Se sabe también que es
una especie de soldado espartano, con una disciplina infranqueable en lo que se
refiere a manejo de información, compartimentación, así como en su conducta
política y sus costumbres cotidianas. Se
sabe que ante invitaciones de la Derecha venezolana para negociar al viejo
estilo de la IV República, su respuesta invariable es que solo cuando la
derecha asuma los intereses patriotas de las mayorías nacionales, él podría
negociar con ellos.
Se sabe que Diosdado ha
cumplido varias funciones de gobierno, como Ministro, Vicepresidente, Presidente
encargado por unas horas después de derrotado el Golpe de abril de 2002, como Gobernador
y como Diputado de la Asamblea Nacional de la que actualmente es Presidente,
con mayores y menores niveles de logros pero todas en apego a la causa
bolivariana. Y yo intuyo que, colocado ante un transe histórico como el de
Chávez, el de Allende, el del Che o como el de tantos mártires patriotas,
tributaría gustosamente su vida por lealtad al pueblo.
Se hace evidente que el imperio norteamericano
precisó tempranamente el papel que podría desempeñar Cabello ante la eventual
ausencia de Chávez y por ello, desde entonces, se dedicó a su asesinato moral, inventándole
propiedades (casi que lo hicieron dueño de media Venezuela) y expedientes de
diversas calañas, como esta patraña de ahora, apoyándose en las vocerías de la
derecha anti patria y sus medios desinformativos. Para su despecho, aquí está Diosdado, como
hijo de Chávez y al lado de Nicolás, firme el timón rumbo al socialismo y con
la confianza de un pueblo que ha decidido ser libre e independiente.
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